Tocala otra vez Pep!

TOCALA OTRA VEZ PEP!!!

Guardiola, se ha convertido en una de las herramientas más fiables, en ningún caso la única, para comprender la supuesta “evolución” de este juego en los últimos veinte años, imitado por unos inimitable por otros, amado por unos odiado por otros, seguidores y detractares enaltecen la figura del entrenador catalán convirtiéndolo en una de las personas más determinantes a la hora de comprender los entresijos de este maravilloso juego.

Para comprender este impacto y huyendo de forofismos, pasiones y opiniones personales, analicemos la obra del de Sampedor atendiendo a tres parámetros distintos, el rendimiento y los procedimientos utilizados en sus equipos, el crecimiento y transformación de sus futbolistas y el análisis de los patrones y principios del juego.

Su primera experiencia como entrenador le llego en forma de filial y en la antigua tercera división y finalizó con un ascenso, su paso por el filial blaugrana nos mostró al Guardiola más dogmático, más fundamentalista y más preocupado en definitiva por expresar su futbol a través de los futbolistas que entrenaba, quizás en un intento por dar “método” al futbol que él había amado y que había descubierto a través de uno de sus maestros Johan Cruyff, ese proceso, desembocó en un equipo simétrico, más mecanizado y previsible, si entendemos por previsible reconocer de antemano que íbamos a ver y como lo íbamos a ver representado en el juego y es probablemente esta experiencia, habría que preguntarle a él, la que le permitió descubrirse a sí mismo y encontrar ese punto de partida que le ha convertido en un genio posteriormente.

Su llegada al FC Barcelona, acontece a través de un momento de crisis y una situación convulsa como casi siempre que un entrenador debuta desde el futbol formativo en el futbol profesional, su primer día de trabajo, nos esboza una de las características fundamentales de obligado cumplimiento en la elite, el ejercicio de su liderazgo y así en su primera rueda de prensa anuncia que prescinde de tres de los futbolistas más importantes y con más peso del plantel, Ronaldinho, Deco y Etoo. Su obra futbolística es ya legendaria…Guardiola construye un equipo a imagen y semejanza de sus futbolistas, en una vuelta a sus orígenes y aportándole al método la intuición y el conocimiento cargado de sentido común que caracterizaban a Johan, Pep construye un equipo que somete a los rivales desde la acumulación de pases edificada desde el dominio del eje central y  en la que utiliza a los externos para disuadir, sorprender o habilitar espacios para que esas ventajas posicionales aparezcan en el pasillo interior para beneficio de los mejores, en ese escenario el catalán resuelve dos grandes retos, ser eficiente en el espacio reducido ante rivales que por lo general se atrincheran en el entorno del área, algo que consigue desde la paciencia, la reiteración de pases que moviliza al rival hasta que aparece el momento de ser incisivo y por su puesto desde la calidad individual de sus futbolistas para resolver en esos espacios tan reducidos y un segundo reto no menos importante, hizo de la perdida de balón, que casi siempre acontecía en el último tercio del campo y posterior a que el equipo sumara un número de pases que le permitía estar muy cerquita del juego, una herramienta para construir acciones de gol rápidas y simples provocando robos casi de forma inmediata y aprovechando los espacios que el rival deja cuando comienza a separarse en el intento de salir. 

 Su llegada a Munich, como no, comenzó con otra muestra de liderazgo, ese que hace que la autoridad y el respeto no tenga que ver con el cargo que ejerces y si “con tu manera de ser”, primera rueda de prensa en Alemán, hay un mensaje más potente con el que aterrizar…En el Bayern sus retos fueron otros, no disponer de esos futbolistas tan capaces en el juego interior y un futbol tan de ida y vuelta, tan de “transiciones”, de tanta furia en los contraataques, como el alemán provocó otra construcción distinta, con otro futbol distinto para seguir aspirando al mismo objetivo, la eficiencia, en Alemania el equipo iba por afuera, sus extremos otorgaban la ventaja, su juego interior disuadía desde la ocupación de espacios, su concepto de finalización del juego varió, si el Barsa penetraba hasta la línea de gol por espacios inverosímiles, el Bayern centraba y atacaba las segundas acciones provenientes de los centros y aprovechaba la habilidad de sus extremos y las situaciones de contraataque, aquí por primera vez Pep necesito reorganizar la ocupación de espacios para controlar las pérdidas de balón de su equipo, no disponer de secuencias de pases tan largas y que muchas se produjeran por el camino y antes de llegar al último tercio del campo con el equipo ubicado convenientemente, impidió que la agresividad en la perdida de balón fuera la única herramienta para resolver el problema y obligó al catalán a reorganizar el equipo por detrás de la pelota para poder intervenir y prevenir esos momentos, lo que “tradujeron” los imitadores como laterales por dentro, no fue sino una necesidad de ocupar los espacios de forma distinta, primero para garantizar el paso simple de la pelota por el centro del campo  donde esa reubicación de futbolistas garantizaba pases extra y en segundo lugar para minimizar daños en la perdida.

Manchester supuso para Pep otro reto, otras dificultades, la primera la de reconstruir una plantilla casi al completo, la segunda comprender el escenario al que se iba a enfrentar, una competición plagada de segundas acciones, donde el balón parado tenía un peso determinante en la definición del juego y con un arbitraje que condiciona los procedimientos de todos los equipos, todo inmerso en un escenario frenético de idas y vueltas y con un numeroso grupo de equipos candidatos a la corona.  Las segundas acciones y la determinación del balón parado obligaron a Pep a preparar escenarios defensivos a diferentes alturas, algunos de ellos otorgando al rival un pase extra para no invadir el cuerpo a cuerpo e incurrir en faltas que los obligara a defender en su área en un ejercicio de acosos y defensas de líneas de pase hasta detectar la acción que determina ser agresivos e invita a robar, el arbitraje obligo al catalán a modificar también algunos escenarios del futbol asociativo, la premier permite el contacto al punto de no considerar falta muchas situaciones que en España o Alemania se dan por hechas y eso obligó a Pep a construir una red de relaciones que permitiera  que el balón nunca se pare y pase de pie a pie con diligencia para eliminar las posibilidades del rival de intervenir y acometer la disputa, hoy el City no muestra un equipo tan “parado” como era el primer FC Barcelona, hoy en el City los futbolistas se mueven más, más constantemente y la pelota recorre espacios más amplios  que en anteriores etapas en la que el balón se repetía intencionalmente en un espacio más reducido para provocar ventajas y todo con el fin de ponerle difícil al rival ese cuerpo a cuerpo con permiso arbitral. No se puede entender Manchester sin entender la variedad de registros de todo tipo de Guardiola, obligado por las capacidades de sus futbolistas y por los aconteceres que la gran cantidad de equipos que compiten por ganar la Premier presenta también en manos de entrenadores Top, hemos visto al Guardiola más versátil, más intuitivo, con más intervención en los partidos no solo desde la ocupación de espacios, sino también desde las herramientas utilizadas en una obra que probablemente sea su obra maestra.

No es posible entender la obra del catalán sin comprender los procesos de transformación de sus futbolistas, Pep consigue desde la identificación de las capacidades de ellos, ha demostrado ser un mago detectando capacidades antes desconocidas en los futbolistas como el caso de Philip Lam para llevarlos a otro nivel y para ello el de Sampedor consigue que sus futbolistas reconozcan sus capacidades y sus herramientas de intervención en el juego y los mejora desde esos detalles “micro” tan imperceptibles como importantes, el perfil en el que  deben ubicarse , la distancia que deben atender con respecto a compañeros y oponentes para acometer una acción, los primeros contactos con la pelota etc.  Pequeños detalles que hacen al futbolista aumentar su abanico de herramientas de intervención en el juego. Otro aspecto importante, muy importante es como el de Sampedor les ayuda también a que sean capaces de reconocer y utilizar sus capacidades en diferentes espacios del campo a diferentes alturas y en diferentes ejes, Pep los ayuda a reconocer el juego no los ayuda a reconocer la demarcación en la que juegan. Guardiola también les ayuda a reconocerse en función de los compañeros con los que juegan, un fundamento pedagógico fundamental para conocer este juego, reconocer las capacidades de los que juegan contigo y por supuesto Pep ha demostrado ser un maestro en reconocer los escenarios que los rivales proponen cada partido que le permite construir escenarios perfectos a través de la elección de los futbolistas para cada partido, de su ubicación en el espacio y de cómo conjuntamente estos dos factores establecen una red de relaciones en el juego que facilita a los futbolistas el desempeño adecuado para resolver cada escenario. Sin embargo, quizás la clave de todo este trabajo de transformación pasa por su capacidad de CONVENCER al futbolista y de que este maneje sus emociones y focalice la atención en el juego, esa capacidad para llegar a las cabezas es la herramienta más poderosa del entrenador catalán y la verdadera facilitadora de que el futbolista descubra el aprendizaje y todo en proceso en el que el juego es el verdadero protagonista del espacio de entrenamiento a través de escenarios diferentes que facilitan que el futbolista se comprenda, comprenda el entorno y comprenda al oponente.

Tanto cambio y “evolución” puede hacernos caer en el error de que Guardiola ha ido variando su “estilo de juego”, o pensar que el uso de diferentes procedimientos como la implementación de contraataques desde posiciones más alejadas como ocurre en el City o la utilización de Erling Haaland como referencia adelantada para facilitar una salida suponen una traición a su ideario, pero nada más lejos de la realidad. Guardiola siempre ha respetado el juego por encima de todo y los principios de juego que se coligen desde la interpretación del reglamento, Pep siempre ha conseguido que sus equipos consigan avanzar de forma conjunta balón y posiciones, siempre ha conseguido controlar ese momento tan difícil en que la pelota cambia de dueño y te obliga a reorganizarte y siempre ha tenido claro que recuperar lo primero posible la pelota y encontrarse la menor cantidad de rivales posibles en el camino hacia la portería rival  junto con el uso y la interpretación de la regla del fuera de juego son principios innegociables, lo único que Pep ajusta, cambia o varía son los procedimientos que utiliza para conseguir los mismos objetivos y que van en función de las capacidades de los futbolistas y de los escenarios que proponen los rivales. Quienes han definido el falso nueve, o los roles y las funciones de los futbolistas en una demarcación o de unos procedimientos únicos como válidos para el desarrollo del juego o un sistema de juego, no han entendido que detrás del falso 9 existe la búsqueda de encontrar el mejor contexto de actuación para que Leo Messi manifestase sus capacidades, que las demarcaciones y las ubicaciones transforman su impacto en función del nombre propio que las ocupa y de los nombres propios que los rodean y que la ocupación de espacios es flexible, modificable, viva y varía en función y con el fin de encontrar ventajas posicionales frente al oponente, Guardiola es la manifestación viva de que los sistemas de juego no existen, existen la forma en que los futbolistas ocupan el espacio, la forma en la que se ubican en el mismo y los procedimientos mediante los cuales se reorganizan para provocar y conseguir esas ventajas y que los procedimientos solo tienen sentido en la comprensión de las relaciones que emergen de la mezcla de futbolista y el escenario propuesto por el oponente. 

Guardiola nos deja escenarios de aprendizaje muy importantes para nuestro Athletic y para la formación de nuestros futbolistas ¿Por qué formar especialistas en una demarcación concreta cuando podemos formar futbolistas versátiles con un amplio y global conocimiento del juego que les habilite herramientas para un impacto más potente e imprevisible en el mismo?  ¿Cómo de importante son los pequeños detalles, los que derivan de una técnica excelsa y unos fundamentos individuales exquisitos en el desarrollo de nuestros chicos? ¿Cómo podemos desarrollar un proceso de aprendizaje sin entender el cerebro del niño como punto de partida, sus emociones, su conocimiento del juego, su sensibilidad con el mismo etc.? ¿Por qué nos empeñamos en buscar un modelo único, monotemático, mientras la élite convive con la diversidad y cuando ni si quiera depende de uno mismo implementar una idea al tener que atender al rival obligatoriamente? ¿Cómo podemos minusvalorar el factor humano que supone el impacto de un formador en el aprendizaje que desarrolla el niño obnubilados por una tecnología que sólo nos aporta información en un proceso que necesariamente es artesanal y pasa inevitablemente por el desarrollo emocional del niño? ¿Cómo construir escenarios de aprendizaje desde el juego para permitir que el trabajo analítico que lo adorne pula detalles y no viceversa, en definitiva hacer del juego el centro neurálgico del espacio de entrenamiento?

Finalizo con una reflexión, dejemos convivir a nuestros chicos con sus excesos, ese regate de mas, esa decisión atrevida en ese espacio que no corresponde, permitámosles  esas exageraciones de conductas en el juego en ese proceso de aprendizaje, en la madurez es muy fácil pulir excesos, lo que resulta imposible es implementar capacidades si en su formación nos hemos dedicado a poner límites e impedir que su futbol se exprese, dejémosles que se equivoquen y conozcámoslos en los excesos. AUPA ATHLETIC!!!!

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