El Athletic, una forma única de construir una plantilla

Piru Gainza construyó años después un Athletic campeón | Foto: versión José Ibarrola

EL ATHLETIC, UNA FORMA UNICA DE CONSTRUIR UNA PLANTILLA 

El verano…esa época del año que ante la falta de competición los “entornos” cambian cromos, idean plantillas y construyen equipos, casi siempre utópicos, para llenar ese vacío que a los aficionados nos deja la falta de fútbol; pero ¿cómo construye una plantilla el Athletic, atendiendo a los maravillosos condicionantes que emergen detrás de esa filosofía que nos hace únicos en el mundo?

Conformar una plantilla para el Athletic obliga necesariamente al club a cubrir determinados objetivos que creo ningún aficionado pondrá en duda, deportivamente preparada para competir en la élite, económicamente viable, que defienda los valores que representan la identidad del club, que aporte oportunidades al desarrollo de nuevos talentos y contractualmente, este es cosecha mía, orientada a la meritocracia, los futbolistas tienen que merecer a través de su rendimiento estar en el Athletic y ese merecimiento debe de ser objeto de evaluación, el futbolista del Athletic merece respeto, confianza, cariño y atención pero también debe estar sujeto a la exigencia del rendimiento que se requiere en la élite, el club está y debe de estar por encima de cualquier interés particular,  pero si salimos de los espacios comunes y de las obviedades me gustaría profundizar y si acaso promover un debate constructivo acerca de cómo llevar a cabo un proceso, el de la construcción de la plantilla, que determinará en buena medida las expectativas reales para construir nuestros objetivos.

La primera cuestión a resolver pasa por decidir nuestro punto de partida, ¿construimos una plantilla tomando un estilo de juego como modelo o por el contrario construimos una plantilla desde el análisis de nuestros recursos y el conocimiento del mercado, con el fin de reunir  la mayor cantidad de talento orientada a la competición sin alinearse con un estilo de juego en concreto fuera cual fuese?, ese es el primer dilema que los dirigentes deben dirimir y que los aficionados debemos comprender, para que y con qué fin vamos a construir nuestra plantilla.

El segundo reto, teniendo en cuenta que las obligaciones contractuales, algo que obviamos con frivolidad en algún análisis, impiden construir una plantilla  a gusto y capricho, pasa por un análisis exhaustivo de los recursos propios antes de tomar ninguna decisión y que en mi opinión se debe desarrollar en cuatro partes, el análisis de los especialistas, el del resto de componentes de la primera plantilla, el de aquellos talentos cercanos a irrumpir en la inmediatez y por último el de aquellos otros talentos que no siendo tan inmediatos nos obligan a acometer un proceso de aproximación que necesariamente los acerque al primer equipo.

Para comenzar a construir una plantilla hay que tener un conocimiento muy preciso de las capacidades de aquellos que se ubican en las cuatro demarcaciones que exigen un especialista y que han sido determinantes a lo largo de la historia en todos los equipos que han sido grandes y ganadores, portero, defensor que lidere la línea defensiva, centrocampista referencial y la más anhelada el goleador, esas cuatro demarcaciones constituyen los cuatro pilares en los que necesariamente se necesitan especialistas y que determinan en función de sus capacidades, las de los nombres propios que lideran cada demarcación,  los procedimientos de juego fundamentales en los que se sustentará el equipo. Si atendemos de forma genérica a las capacidades de estos especialistas, a través de la portería comprenderemos nuestra capacidad para defender más o menos lejos de nuestro área, nuestra forma de defender en el entorno del área y dentro de la misma y nuestras posibilidades de reanudar el juego. Desde quien lidera la línea defensiva daremos sentido a las alturas defensivas en las que el equipo se moverá con más comodidad más si entendemos estas capacidades relacionadas con las capacidades que emergen de la portería y entenderemos un poco mejor los procedimientos más adecuados para construir las reanudaciones del juego y los procedimientos más apropiados para llevar la pelota hasta el último tercio del campo, también determinará las posibilidades de tener una línea defensiva que pueda alternar en su número de componentes. El futbolista referencial del centro del campo nos aportará el conocimiento adecuado para determinar cuántas posibilidades tenemos en el juego para que todo acontezca de forma natural y cohesionada, cuento vuelo pueden tener sus compañeros de línea y de una línea menos, las posibilidades de que la pelota pase con claridad por el eje central, la forma en que recuperaremos el balón, las posibilidades de crear diferentes alturas en el juego  e incluso el número de componentes que necesitamos para hacer valer la fortaleza en el centro del campo ¿pude jugar solo, necesita compañía? Cuestiones vitales a la hora de determinar esos roles. Por ultimo definir el hombre gol determinará todos nuestros procedimientos ofensivos pero también los lugares que preferiblemente elijamos para robar si entendemos el robo como una parte inseparable del juego que propicia la posibilidad inmediata de ir a la portería rival, solemos confundir el hombre gol con la figura del 9 y nos olvidamos que si Aduriz o Telmo Zarra fueron sinónimo de gol ejerciendo como profesionales del área, también lo fueron Fidel Uriarte y Julen Guerrero llegando de segunda línea o Dani siendo ese punta que juega por todo el ancho del campo y llega al área en el momento clave de la acción y esa confusión nos priva muchas veces de encontrar soluciones reales a nuestros problemas con la eficacia. Sin embargo si definir y concretar poniéndole nombre propio a estos especialistas es importante desde la capacidad para participar en el juego (son los llamados a ser indiscutibles en un once), no lo es menos encontrar su capacidad de liderazgo en el juego y en la plantilla, saber si su inteligencia emocional va a ser determinante para ser los conductores del equipo, los que guíen a sus compañeros y  a los chicos jóvenes desde el ejemplo, el comportamiento, el rendimiento o la palabra, porque si estos no son capaces de hacerlo la plantilla necesita complementarse con uno o dos futbolistas que puedan cumplir con esa función, el liderazgo es indispensable para conformar cualquier plantilla de alto nivel . Del acierto de la elección de estos cuatro futbolistas y del nivel de los mismos dependerá en gran medida el nivel del equipo, solo hace falta repasar los grandes equipos que han sido exitosos en la historia para reconocer con facilidad estas cuatro figuras. ¿Tenemos nombre propio para esas cuatro demarcaciones?

El  tercer reto pasa por elegir el resto de profesionales que rodearan la elección de estos 4 tipos anteriormente mencionados, para mí el gran reto del Athletic pasa porque esa plantilla se cierre en 18 futbolistas profesionales, 18 tipos de alto nivel, 18 tipos con características complementarias pero diferentes que permitan construir escenarios distintos para adaptarse a contextos diferentes, el futbol de hoy lo demanda,  se necesitan defensores capaces de ganar en los duelos pero también de relacionarse con el balón y otorgar ventaja al juego,  centrocampistas versátiles, dinámicos, capaces de jugar en diferentes alturas y diferentes ejes que entiendan en el juego en todo el ancho del campo y sean capaces de acercarse a las dos áreas a jugar hasta el punto de tener impacto en ambas, futbolistas en los costados que sean capaces de jugar a diferentes alturas a pierna natural y a pierna cambiada que puedan ir al espacio, irrumpir desde segunda línea  y desatascar partidos desde el regate y futbolistas de ataque que puedan jugar como referencia cerca del área, al espacio lejos del área al lado de una referencia o solos siendo profundos o encontrando las ventajas de los espacios intermedios. En definitiva el futbol de elite, ante la imposibilidad de que un mismo futbolista atesore todas las capacidades que el juego demanda, obliga a valorar a los futbolistas de elite desde la  variedad, la versatilidad y la capacidad para adaptarse a diferentes situaciones del juego, pero lo más importante, obliga al entrenador a comprender que 18 tipos no son titulares ni suplentes, 18 tipos conforman una plantilla y desde la confianza y la responsabilidad el entrenador debe elegir a los mejores para cada momento en función de las necesidades, probablemente le obligue a diseñar ocupaciones de espacios diferentes en función de cada requerimiento y seguro que a procedimientos también distintos para afrontarlos,  sin que eso suponga renunciar a la esencia de las mejores capacidades propias, si no a preparar las “trampas” para que estas, las tuyas,  emerjan y se diluyan las del rival, el reto 18 de alto nivel pero de capacidades diferentes que aporten riqueza y valor a la plantilla. No nos podemos olvidar a la hora de elegir a esos 18 que las capacidades deportivas definen a los futbolistas, pero es su conocimiento del juego para entender las relaciones que se construyen cuando participa y su inteligencia emocional, sobre todo su inteligencia emocional, esa por la cual el futbolista convive con sus emociones, con las exigencias de llevar una vida acorde a lo que exige la alta competición y con la necesidad de rendir en contextos de alta presión y exigencia, lo que convierte al futbolista en deportista de elite.

Sin embargo los mayores retos que afronta diseñar una plantilla del Athletic en los últimos tiempos es encontrar espacio para los chicos que llegan y encontrar tiempo para acercar a los que no van a llegar ahora pero van a llegar en un plazo de 2-3 años. Soy un defensor de 18 tipos en el equipo profesional, porque no entiendo un Athletic donde 4-6 chicos no sean parte del día a día del equipo y estén preparados para participar y otros 4-6-8 se les esté acercando poco a poco a la vida del primer equipo para ayudarles a acortar esos pasos que últimamente se nos hacen eternos. No puedo entender el trabajo del entrenador del Athletic sin estar presente en el trabajo del filial, no puedo entender el trabajo del entrenador del Athletic sin hacer sesiones especificas con los niños que están realmente llamados a llegar a la elite, no entiendo el trabajo del entrenador del Athletic sin la valentía de poner a los chavales en competición para hacerlos crecer, el futbolista joven que llega de la cantera del Athletic tiene capacidades para jugar en la elite, necesita confianza, es decir partidos de competición frente a buenas palabras, necesita responsabilidades es decir que determinen con concreción su rol y le exijan conforme a esa exigencia y no tengo duda en que los futbolistas volverán a salir con naturalidad. Urge romper con esa “verdad” establecida por la que los chicos tienen que salir cedidos una y otra vez, debiéramos de plantearnos seriamente si el problema es la falta de madurez de los chicos o la falta de valentía de quienes deben tirarlos al ruedo, estoy convencido de que muchos de los chicos que están a las puertas del primer equipo nos sorprenderían con su rendimiento si los llenamos de confianza y responsabilidad

Otro aspecto importante que tiene atender el Athletic es acudir al mercado, reducir los componentes de la plantilla no solo va a permitir más fácilmente la promoción de nuestros jóvenes valores, nos tiene que llevar obligatoriamente a mejorar nuestros márgenes económicos para poder optar a salir al mercado a comprar los mejores y también debe hacernos perder el miedo de monetizar a aquellos futbolistas que por lo que sea no entran dentro de nuestra perspectiva, acumulamos futbolistas en la plantilla que siempre salen gratis y que no solo ocasionan un tapón futbolístico si no también económico, elegir 18 implica elegir a los mejores pero también desprenderse de quienes no entendemos que nos van a ayudar y ese proceso, el de prescindir de futbolistas es un proceso complejo y difícil porque exige una visión empresarial que permita hacer operaciones rentables para el club pero sin perder de vista lo más importante, hablamos de personas y el club necesita que esas operaciones no pierdan de vista el respeto más absoluto que merece cualquier profesional que viste la camiseta del Athletic.

Construir una plantilla en el Athletic implica en definitiva definir los 4 nombres propios que desde su liderazgo conforman los cimiento de la plantilla, rodearlos de profesionales de alto nivel que aporten desde capacidades diferentes  posibilidades diferentes, impulsar el desarrollo de jóvenes talentos desde la confianza y la responsabilidad y no olvidarse que ese talento joven dejara de ser joven y lo sustituirá otro talento joven al que no podemos olvidar seguir preparando

El Athletic afronta un reto importante en el corto y medio plazo, renovar una plantilla que ha venido jugando los últimos 8 años y entra en una edad que va a exigir un recambio, pero ¿Tenemos un plan preparado? ¿Somos conscientes de esa realidad? ¿Confiamos en nuestra fábrica de verdad o solo como slogan?, el futuro inmediato requiere de toma de decisiones difíciles en las que no nos podemos equivocar. Se puede hacer todo en un verano…probablemente no, pero es necesario ir dando pasos con solidez e ir avanzando en el camino. AUPA ATHLETIC!!!

Un comentario

  • Ernesto

    El Athletic no tiene por desgracia ya una filosofía única, lo mismo le da por coger jugadores de todas las regiones del estado que no son las siete provincias vascas, que coger rumanos, subsaharianos, Magrebíes etc etc vetando sólo y unilateralmente a la Euskal diáspora que si entra en la filosofía.
    Punto dos en Lezama no están los mejores jugadores vascos por lo tanto, competir sólo para no bajar es un lastre económico y deportivo.
    Tercero juntar más de treinta jugadores para hacer la pretemporada, sabiendo de antemano que el entrenador sólo cuenta con los mismos de siempre para jugar de titulares los hermanos… eso se llama 🔌 y no meritocracia. Un club que da la espalda a jugadores como Zarraga, Goti, Rementeria antes Galarreta etc y que va cediendo a Serrano y no le da bola a Morci o Berenguer muy lejos no puede llegar y menos si no hace nada para tener los mejores jugadores vascos, se llamen Jon Julen Guerrero, César Palacios, Claudio Etxeberri, Aranbarri, Heguiabere, Aristegieta, Ugarte, Retegi, Unax del Cura,Balerdi o en su día los Asensio, Oar, De Arraskaeta, Mikel Merino, Laxalt etc etc.

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