En busca de la confianza necesaria para competir en 2ª División

Gorka Santamaría se lamenta tras una ocasión | Foto: Unai Zabaleta

Gorka Santamaría se lamenta tras una ocasión | Foto: Unai Zabaleta

17 Octubre 2015

Javi Martin | Bilbao

Una vez establecidos en la élite profesional el proceso de aprendizaje en la formación para un filial como es el Bilbao Athletic se dificulta y más tras confeccionar una plantilla con una media de edad bajísima (21,1 años). Si a todo ello le sumamos una pretemporada accidentada en cuanto a lesiones, el rendimiento del Bilbao Athletic hasta el momento se debe valorar en su justa medida con paciencia y lejos del resultadismo a corto plazo que tanto perjudica al proceso formativo.

El objetivo definido por Ziganda y la dirección deportiva al comienzo de temporada entorno al Bilbao Athletic fue claro y contundente: “Sacar cuantos más futbolistas cercanos al primer equipo mejor”. Tras nueve jornadas disputadas, los cachorros son colistas con siete puntos. En ningún partido disputado hasta el momento se ha sido claramente inferior al rival y se ha optado por un estilo irrenunciable definido por un fútbol vistoso y valiente pero hasta el momento poco efectivo en una categoría donde el resultadismo y el corto plazo es la nota predominante. Una categoría dura y complicada donde la dificultad puede hacer crecer a un grupo de futbolistas que a pesar de su juventud ha demostrado con creces que sabe competir y no le pierde la cara a los partidos. Lejos de las apreturas clasificatorias los resultados llegarán pero siempre desde la paciencia y la confianza necesaria que hace falta para crecer competitivamente.

Sería un error compararnos con el resto de clubs a nivel de resultados pero todo ello sin ser incompatible de querer ganar partido a partido y querer mantenernos en una categoría que hacer crecer a nuestros ya casi leones. Desde mi punto de vista, partiendo de la base que con este estilo llegarán pronto las victorias es más acertado de momento valorar individualmente. Ver el crecimiento de futbolistas como puede ser los ejemplos de Óscar Gil o Undabarrena ya asentados y cada vez con más poso en la categoría. En definitiva, la competición te pone en tu sitio pero a veces es mejor sembrar para luego recoger y en nuestra esencia futbolística como club formador el objetivo es que este grupo de futbolistas en el futuro en su gran mayoría forme parte del primer equipo.

 

 

 

 

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