Un derbi cuesta arriba para el Athletic

Un derbi cuesta arriba para el Athletic

La jornada 20 aterrizó en Lezama con aroma a derbi frente a la Real Sociedad. La lluvia dio una tregua y eso se notó en las gradas, donde la afición de ambos conjuntos respondió con un gran ambiente. Un encuentro marcado en rojo en el calendario, no solo por la rivalidad histórica, sino también por la imperiosa necesidad de sumar puntos, aunque con objetivos distintos en el horizonte.

Desde el pitido inicial, el equipo visitante se adueñó de la posesión y el ritmo inicial del encuentro. Su técnico ya avisó ayer que los primeros quince o veinte minutos eran cruciales para el devenir del derbi. Y no le faltó razón. Aunque al principio no generaron ocasiones claras, antes del cuarto de hora Andreia ya avisó con un recorte y remate desde el borde del área en el que estuvo muy atenta Nanclares para despejar. Quien avisa no es traidor. Apenas unos minutos más tarde, la Real golpeó primero: una muy buena acción de Aiara desde la izquierda terminó en el 0-1, tras un error defensivo de las rojiblancas, que no lograron entenderse en la marca.

Tras el infortunio del gol, las pupilas de Lerga fueron en busca de una posesión más larga y acercarse al área defendida por Arrula. Lo consiguieron, pero apenas les duraron unos compases. Jarro de agua fría para las rojiblancas que trataron de darle la vuelta, pero se encontraron con un penalti en contra tras un lance en el área pequeña entre Eider y Lavogez. La colegiada no lo señaló en primera instancia, pero tras la revisión, decretó pena máxima. Paula, que no perdonó desde los 11 metros, aumentó la diferencia en el marcador.

Después del paso por los vestuarios y con descanso para reajustar ideas y pulir detalles, Javier Lerga agitó el banquillo al inicio de la segunda parte dando entrada a Gurtubay y Azkona, en sustitución de Leire Baños y Ane Campos, ambas para buscar más creación y ataque. Sin embargo, al Athletic le costaba arrancar. Era un quiero y no puedo constante: llegadas tímidas, disparos lejanos y escasa sensación de peligro sobre la portería rival. El técnico rojiblanco siguió moviendo piezas a lo largo de la segunda mitad, en busca de una reacción que nunca terminó de llegar.

La derrota confirma un momento delicado para las leonas: llevan 1 victoria, contra el Espanyol en casa y 6 derrotas, siendo apeadas tanto de Copa de la Reina contra el ATM y de la Supercopa contra el Barca. Muy lejos de las buenas sensaciones y del sólido rendimiento que habían mostrado en meses anteriores. Las numerosas lesiones tampoco han ayudado, impidiendo que el equipo encuentre la continuidad y regularidad necesarias.

El próximo fin de semana volveremos a disfrutar de otro derbi vasco. Las leonas se medirán al Eibar en Ipurua en un duelo muy interesante por obtener los 3 puntos con ambos equipos con la necesidad de sumar en el casillero. Un partido de carácter, de orgullo y de tres puntos vitales.

Aurrera neskak!!!!

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